
Lo que pasa es que si el año pasado lo que creció fue mi biblioteca, este año la cosa va por el lado de mi colección de pelis. Primero, porque junto con el cambio de trabajo, recuperé a mi dealer de hace un par de años, y porque además ¿Es idea mía o el rubro DVD's acusó el golpe de la piratería y está demasiado barato?
Anyway, el asunto es que revisando mi filmoteca, me puse a pensar (porque sí, de vez en cuando lo hago) en por qué compro lo que compro. Y no son películas que me traigan recuerdos (de hecho, suelo no acordarme de con quién vi qué película), o sólo clásicos o cine de autor (porque hay gente que lo hace, de puro presuntuosa) o estrenos pirateados con los que quiera arriesgarme (porque puedo quedarme con algo que definitivamente no me gustó).
Básicamente - y aquí no creo estar aplicando un criterio demasiado extraordinario - mi colección de pelis se compone de cintas que en su momento, o me dejaron marcando ocupado, o me entretuvieron muchísimo, tanto como para verlas una y otra vez... películas que terminé de saborear harto rato después de que pasaran los créditos finales. Pero para no dar la lata de ir título por título, voy a ir por categorías... inventadas por mí, obviamente. Y dice así:
- Categoría "Qué-fue-eso": son películas que, más que dejarme marcando ocupado, me activaron la contestadora automática, onda "no estoy, deje su mensaje". En este rubro califican Delicatessen, que me dejó con la sensación de ser demasiado para mi joven cerebro de 17 años; El Abogado del Diablo, que me dejó con hipo; Amén, que me dejó con lloradera (Mathieu Kassovitz de cura, no me pueden hacer eso) y Nueve Reinas, que me dejó con ganas de ser estafadora.
- Categoría "Soy tu groupie": son esas películas que incluyeron lectura previa de las novelas o los cómics en las que están basadas, identificación con alguno de los personajes, compra de merchandising e incluso fabricación de éste (gracias Ale por la bufanda de Gryffindor)...o sea, engrupimiento descarado. Resumiendo, son El Señor de los Anillos, Harry Potter, Batman (Regresa e Inicia) y X-Men... aaaunque, en el caso de estas últimas dos sagas, tengo que agregar el factor hormonal, lo que nos conduce al siguiente tipo de película.
- Categoría "Ohmaigosh": Con Batman definitivamente me pasan cosas... no sé si es el hecho de que es un simple mortal, el traje negro, la cosa del enmascarado, la personalidad atormentada... pfiu, mal, y peor si lo interpreta Christian Bale. Misma historia con Wolverine/Hugh Jackman, he llegado incluso al extremo de calificar sus mejores apariciones y repetir las escenas hasta que se me pasa la hiperventilación. Es nada más que por esa razón por la que tengo El gran truco, Scoop, Kate & Leopold y Alguien como tú. Y las otras que entran en esta categoría son Drácula 2000 (ay qué vergüenza) y 300, cuya razón de ser tiene nombre y apellido: Gerard Butler... ya, está bien, 300 va más allá de él, pero era sólo para ilustrar el nivel de adoración.
- Categoría "Creo que voy a llorar": simplemente porque son bellas y porque te hacen creer por un rato que la vida es justa (buaaahhh... ejem, perdón), aquí entran Amélie, Las Alas del Deseo y Tan lejos, tan cerca. De hecho, con las de Wenders me pegué tanto que las usé un par de veces para hacer trabajos en la Universidad, unos volones dignos de Cahiers du Cinéma. Y cuando supe que Amélie y Delicatessen eran del mismo director, me puse a ver todo lo poco que encontré de él (no, Alien IV no, las otras...).
- Categoría "Vocacionales": o "Películas para Periodistas", esas que a la mayoría del público le parecen interesantes, pero que a los que estudiaron periodismo los iluminan y les parece que estuvieran hablando de ellos (si, hay bastante de egocentrismo en la profesión). Aquí entran El Ciudadano Kane - o una de las tantas lecturas que se puede hacer de ella - Todos los hombres del presidente y Buenas noches, buena suerte (qué-bella-película, no hay caso con el blanco y negro).
- Categoría "Ay, pero qué jajá": aquellas que activan mi particular, hereje y un tanto torcido sentido del humor. Alta Fidelidad no es muy torcida, pero tiene unos personajes bastante disfuncionales que son notables (y además, me encanta Cusack); también están Dogma y Divinas Tentaciones, que son de aquellas por las que deberían excomulgarme - aunque no estoy segura de que el catolicismo esté enterado de que al menos en los papeles, sigo en sus filas - y finalmente, Cómo perder a un hombre en diez días, la mejor caricatura de una mina odiosa que he visto en mi vida, y la mejor definición de aquello en lo que hay que evitar transformase, niñas.
Hay más, obviamente, pero no voy a revelar mis placeres culpables, así que lo dejaré sólo en mis títulos favoritos... ¿Y usted, qué tiene en su filmoteca, ah?